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Vlada Stosic ya tiene vía libre para abordar la planificación de la próxima temporada, ahora sí, pensando únicamente en la Primera división. Y aunque no es uno de los asuntos más urgentes porque aún le queda un año de contrato, el futuro de Rubén Castro es uno de los asuntos que la Dirección Deportiva tiene sobre la mesa.
El canario se ha confirmado como goleador también en la máxima categoría después de hacerlo en Segunda división. Y su continuidad está asegurada, al menos si del atacante depende. Rubén está feliz en Sevilla y no entra en sus planes cambiar de destino. Es más, vería con muy buenos ojos una ampliación de contrato.
Por lo pronto, sus agentes no lo están moviendo en el mercado, precisamente porque entienden que el futbolista ha encontrado su destino ideal tras muchas temporadas de idas y venidas sin asentarse en ningún equipo.
El propio Rubén Castro apuntaba ayer en los medios oficiales la razón de su magnífica temporada. "Todo influye. Creo que es por lo a gusto que estoy en Sevilla, en el vestuario y la confianza que tengo. La clave ha sido ésa, y eso se refleja en el campo. Lo bueno es que el Betis se beneficia de ello. El entrenador quiere lo mejor para todos y él se alegra por mí. Además, él también me ha dado mucha confianza. Nunca he estado dos años en el mismo sitio y él me lo ha dado. Su confianza la estoy reflejando en el campo", explicó.
Pese a sus 29 años, el canario nunca había disfrutado de continuidad en la elite y tenía claro cuál era su objetivo este año: demostrar que es futbolista de Primera. "Era mi reto, el Betis me ha dado esa oportunidad de jugar y hacer una buena temporada. Aquí tengo la confianza que necesitaba", insistió.
A nivel personal, ya está a tan sólo un gol de los 15 que se marcó como meta para este ejercicio. Sus números, sin embargo, le permiten ahora soñar con un objetivo incluso más ambicioso: "¿Lograr el pichichi nacional? Siempre se mira a los otros. Tengo por encima a Llorente, Soldado y Michu, con tres, dos y un gol más que yo, respectivamente. Siempre nos miramos entre los delanteros, estamos atentos a lo que hacen los otros".
Su ambición va más allá del plano individual. Ya a principios de temporada confesó en una entrevista a este diario que tan sólo veía a cinco o seis equipos superiores al Betis.
Por eso, a él no le sorprende la buena campaña que está haciendo su equipo. Pero no por eso le resta mérito."Nadie se esperaba conseguir la permanencia tan pronto, pero está casi hecha y sí que tenemos equipo para aspirar a algo más. Vamos a ver si podemos mirar otras cosas", concluyó.
Así como el futuro de Rubén parece vinculado al Betis de cara a las próximas temporadas, el de Iriney sigue en el aire y parece lejos de Heliópolis. Aún así, a través de Canal Plus Suecia, le ha hecho un guiño a su actual club: "Ser jugador del Betis es un regalo de Dios". Lo define como "el equipo de la gente humilde que se involucra y se alegra".
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