Joseba Llorente empieza a ver luz al final del túnel. Todavía es un haz diminuto en la lejanía, pero algo es algo. El hondarribiarra regresó con buenas noticias de Barcelona, donde pasó revisión con los médicos que le curan la hernia discal. Le aplicaron la tercera fase del tratamiento y la evolución de la lesión es positiva, según pudieron constatar allí. Ayer, ya de nuevo en Zubieta, el hondarribiarra se confesó por primera vez desde que su espalda dijera basta.
«Me siento mejor. Han transcurrido dos semanas desde la intervención (con discogel) y estoy más tranquilo. He mejorado mucho, sobre todo en cuanto a dolor», dijo mientras sus compañeros se ejercitaban sobre el césped del campo José Luis Orbegozo.
Llorente es consciente de que el proceso de recuperación será lento y tedioso, por lo que prefiere no marcarse plazos. «Es complicado fijar una fecha. Hablamos de hernias y cada tratamiento y cada cuerpo son distintos. Espero que el que he elegido sea el mejor para mí. Será mi propio cuerpo el que establezca los tiempos».
Su deseo es volver a calzarse las botas esta misma temporada. «Miras el calendario y te ilusionas con la posibilidad de reaparecer. No sé si será contra el Levante en Anoeta o en el derbi de San Mamés. Ojalá sea factible, pero repito que es el cuerpo el que manda. Meterte presión es ir en contra de ti mismo. Espero jugar y cuanto antes, mejor. Como mínimo, confío en entrenarme con el grupo, aunque sólo sea un mes».
Recordó cómo se produjo la lesión. «Durante el año únicamente he tenido molestias por las mañanas. Luego, en los partidos, nada. En Villarreal sentí dolor en el nervio ciático y eso me obligó a parar. Ese dolor ha desaparecido casi por completo».
La lumbalgia de Barreda
Llorente descartó que la hernia pudiera haberse detectado tras la lumbalgia que sufrió en el amistoso celebrado en septiembre en la localidad cántabra de Barreda. «Aquello me tuvo un mes parado, aunque en la resonancia que me hicieron no apareció rastro de hernia ni nada parecido. Sí un poco de deshidratación, pero es algo normal entre los futbolistas. Desde entonces he jugado sin dolor, ni infiltraciones ni nada. Insisto en que las molestias eran matinales, al levantarme. Al final del partido de Getafe y sobre todo en Villarreal el dolor se agudizó, afectando a la zona isquiotibial porque el nervio estaba irritado».
Una vez confirmados los malos augurios, el siguiente paso fue pedir consejo a excompañeros, amigos y profesionales que han padecido o conocido casos similares al suyo. «Hay diferentes alternativas y cada uno te cuenta su experiencia personal. Todo lo que no fuera operar la espalda, mejor. La decisión se tomó de forma conjunta con el médico del club (José Manuel González de Suso) y la Real. Dos días más tarde estábamos en Barcelona para iniciar el tratamiento con la doctora Teresa Sola (del servicio de Neuroangiografía del Hospital General de Catalunya). Es una mujer muy preparada y ha conseguido buenos resultados en este tipo de casos. Esperemos que la cosa vaya bien».
Su amigo Santi Cazorla sufrió una lesión similar que le dio más guerra de la prevista. El madridista Higuaín no pudo esquivar el quirófano y permanecerá varios meses de baja. Llorente aprovechó estos dos ejemplos para echar por tierra la teoría de que la edad no perdona. «Ellos son más jóvenes y han tenido hernias fuertes. Los futbolistas vamos al límite de nuestras fuerzas y estas cosas pueden pasar. Las lesiones forman parte de nuestra profesión, vienen y punto. No son por el desgaste o los años».
El goleador txuri urdin valora el hecho de que este contratiempo no haya surgido al principio de la campaña. «Hasta ahora he rendido bien y he ayudado al equipo. Me quedo con eso. Peor habría sido cerrar el año con un solo gol, por ejemplo. Sé lo que puedo ofrecer y espero aportar en algún partido antes de que concluya la Liga».
De la cama a la bicicleta
Llorente inicia ahora una nueva etapa en su rehabilitación. Ha permanecido las diez últimos días en reposo absoluto y cama, como le recomendaron los galenos, y el gimnasio reclama su sudor. «Me lo tomo con toda la paciencia del mundo. Es complicado estar fuera de la rutina de entrenamientos, pero es lo que toca. Cumpliré al 100% lo que mande la doctora porque un paso atrás sería fatal y me obligaría a pensar en otra solución. La mejoría ha sido rápida gracias al discogel e intentaré recortar semanas al proceso, siempre con los pies en el suelo».
Dedicará el próximo mes a recuperar el tono muscular, sin excesos. «Poco a poco puedo ir haciendo más cosas. Estaré metido entre cuatro paredes, haciendo bicicleta y cinta mañana y tarde. Mi experiencia me servirá para superar los momentos difíciles».
Desde que se le detectó la hernia, Llorente ha visto a la Real derrotar al Almería y caer en el Santiago Bernabéu. «En casa sufres lo justo porque por televisión no tienes la vidilla del estadio. El día que jugamos contra el Almería estaba medio atontado por los medicamentos que me recetaron. A partir de ahora, sufriré como un aficionado más en Anoeta. Ahí sí que te pones más nervioso porque no puedes colaborar con el equipo desde el césped».
http://real-sociedad.diariovasco.com/noticias/2011-02-10/llorente-prisa-pero-pausa-20110210.html