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"El cinco cero no es para olvidar, es para recordar".
Con el Chelsea ganó la Premier después de 50 años, con el Inter conquistó la Champions. Ahora, como entrenador del Madrid, tiene la obligación de destronar al Barça...
En aquel partido no vimos la pelota. Acabamos 5-0 y si el encuentro dura diez minutos más, nos meten seis o siete. No es un partido para olvidar, sino para recordar, un poco como el primero que el Inter disputó la temporada pasada contra el Barcelona. Perdimos 2-0 en la fase de grupos de la Champions y bien pudieron hacernos un 4-0. No lo olvidamos. Aquel partido fue la base para preparar la semifinal contra ellos. Y voy a hacer exactamente lo mismo con el Real Madrid cuando volvamos a jugar con el Barça.
Aquella semifinal entre Inter y Barça fue una obra maestra táctica por parte de usted.
Si puedo elegir, como entrenador, un partido desde el punto de vista de la organización de mi equipo, me quedo con el del Camp Nou, que para muchos críticos no fue un partido de fútbol, pero para mí sí lo fue. Fue casi una partida de ajedrez. En casa del Barcelona, jugando con diez, hicimos un partido épico, histórico, absolutamente increíble. Al acabar ese encuentro supimos que era imposible no ganar la Liga de Campeones, aunque la final fuese contra el Bayern.
¿Cuál es el sueño de Mourinho? .
Sueño con despertar por la mañana feliz, fuerte, con salud, alegría. Y de llegar al entrenamiento, estar con los míos... Quiero seguir en el fútbol muchos años, seguir ganando. No quiero quedarme por quedarme porque entonces diré basta. Pero no creo que ese momento llegue pronto. Mi idea es permanecer en la cima del fútbol europeo durante los próximos 10 o 15 años. Después, me gustaría tener una experiencia diferente, en Estados Unidos: New York Red Bulls, Los Angeles Galaxy, una casa en Manhattan, una en Malibú. Estoy en esa idea.
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